1. Es el momento adecuado para impulsar un pacto por la educación que evite los perjuicios que los vaivenes políticos pueden ocasionar a nuestro sistema educativo, aleje la educación de las ideologías y fortalezca los valores cívicos. Todos debemos ser responsables y generosos a la hora de alcanzar acuerdos, pensando siempre en el bien de la educación.

2. Es necesario fomentar el liderazgo de todos los agentes implicados en el sistema educativo: profesores, familias, titulares de centros y administraciones educativas. De esta forma se despertará en los alumnos el afán de ser líderes de sus propias vidas, algo que debe ser consustancial a la educación.

3. La excelencia se debe alcanzar no solo por el desarrollo de las competencias curriculares, sino también y principalmente por la adquisición de las competencias personales y sociales. Para ello, han de impulsarse habilidades como la comunicación, hablar en público, el trabajo en equipo, la cooperación, las habilidades sociales, la inteligencia emocional y el interés por las artes y humanidades. Se ha de cubrir todo el arco de las inteligencias múltiples en un modelo curricular abierto, plural y consistente.

4. Desde CECE apostamos por una educación de calidad, plural, accesible a todos, así como por la mejora continua, por una buena educación sin apellidos, sea pública, privada o concertada.

5. Debe impulsarse la autonomía real de los centros, combinada con el desarrollo de sistemas de evaluación y rendición de cuentas que propicien un incremento de la calidad para todos, fomentando al mismo tiempo la excelencia y la igualdad de oportunidades.

6. Ante la consolidación de la formación profesional como una opción de calidad en el sistema educativo, es necesario implantar y flexibilizar la formación profesional dual, que permita a los jóvenes desempeñar dentro del proceso formativo su primera experiencia laboral. Esta FP dual debería tener un marco legislativo estatal para armonizar su desarrollo en las diferentes comunidades autónomas.

7. Los centros educativos han de potenciar su dimensión internacional, mediante la participación en programas europeos, la movilidad de profesores, alumnos y directivos y la formación y participación en redes transnacionales. En este esfuerzo es necesaria la ayuda desde las organizaciones empresariales para la gestión de los proyectos de internacionalización.

8. A fin de dar respuesta a la demanda social de las familias, se ha de reforzar la complementariedad de la red pública y concertada, atendiendo siempre a las preferencias de las familias. También se debe determinar el coste del puesto escolar en cada diferente situación y adecuar los módulos de concierto hasta llegar a su completa financiación en un plazo razonable.

9. La innovación debe ser una de las prioridades en la mejora del sistema educativo, en el plano organizativo, de gestión económica y de desarrollo de todos los currículos. Debe realizarse un esfuerzo amplio para que la implantación de la tecnología educativa en las aulas vaya acompañada de la correspondiente adaptación de las metodologías pedagógicas.

10. Debe impulsarse el dominio de las lenguas oficiales y de idiomas extranjeros, ya que el plurilingüismo se manifiesta como un modo necesario para dotar de capacidad de relación a la sociedad, de competitividad a las empresas y de competencias a los ciudadanos.

Sevilla, 7 de noviembre de 2015