El Congreso de CECE acoge el primer debate preelectoral sobre Educación

Calificada por el moderador, José Mª de Moya, como el “primer debate preelectoral centrado en educación”, el 43 Congreso Nacional de la Enseñanza Privada nos ha brindado la visión de representantes de los partidos políticos (PP, PSOE, Ciudadanos, Convergencia y Podemos) y de los principales medios de comunicación andaluces, sobre un tema de candente actualidad como es “Educación, Política, Pacto por la Educación”.

El primer interrogante -“¿es posible el pacto educativo?”- tuvo una respuesta unánime: “Es posible y necesario”.

Pero no es posible llegar a un pacto si se parte de posturas intransigentes como es cuestionar la enseñanza concertada, afirmó Irene Rigau, de Convergencia, quién además señaló que un pacto no garantiza acabar con el abandono escolar ni supone una mejora del rendimiento escolar.

Sandra Mínguez, de Podemos, apostó por un pacto “no de despacho” sino de la sociedad civil y de la comunidad educativa.

Luis Peral, del Partido Popular, señaló como principal obstáculo para el pacto la izquierda política y pedagógica que considera la educación un coto reservado.

Miguel Soler, del PSOE, afirmó que “el pacto es el único camino si de verdad se quiere mejorar la educación” y, al igual que educa toda la tribu, tiene que pactar toda la tribu, apostilló.

Para el representante de Ciudadanos -que definió a su partido como el más indicado para impulsar un pacto-, “un país no puede avanzar con los niveles de abandono que tenemos”. Hagamos algo y entre todos”, propuso Xavier Pericay.

El asunto de eterno debate pública/privada también se puso sobre el tapete. Todos coincidieron en defender la complementariedad de las dos redes, unos desde la realidad histórica y otros desde la libertad de enseñanza.

En cuanto a la financiación se reconoció, una vez más, la insuficiencia del módulo económico de los conciertos.

Y en el debate Religión sí o no, hubo ciertas divergencias. Para Luis Peral es no sólo una obligación legal sino un tema sociológico ya que lo demandan la mayoría de las familias; PSOE y Ciudadanos la ven como extraescolar, Podemos apuesta por la “educación laica” e Irene Rigau considera que no se debe plantear en tanto sigan vigentes los acuerdos con la Santa Sede.

En cuanto a la visión periodística del pacto el escenario fue más pesimista.

“Lo veo tan lejano como deseable. La actitud de los políticos no contribuye a un pacto educativo”, dijo José Antonio Carrizosa, director del Diario de Sevilla, para quien la falta de un acuerdo “es el déficit más grande de la democracia española”.

En el mismo sentido se expresó el subdirector del ABC de Sevilla, Manuel Contreras, para quien la falta de un pacto “es el gran fracaso de la democracia española” y señaló que la sociedad lo vive como “una frustración permanente”.

Antonio Yélamo, de la cadena SER, fue pesimista sobre la posibilidad de un gran acuerdo ya que nos dirigimos hacia una fragmentación política en España que presenta “una dificultad enorme para conformar consensos básicos”. José María Moya, director de Magisterio, citó el caso de Canarias y Murcia, donde en el pasado sí se consiguió un pacto. La clave, subrayó, es que “se puso la sociedad civil por delante de los partidos”. “Al pacto político le precedió un pacto social”, afirmó.